El OAJ y el 33.33% de la SCJN que dijo no al despilfarro
Dos veces consecutivas, hoy jueves 20 de agosto y ayer miércoles 19, Ciro Gómez Leyva utilizó palabras derivadas de “maligno” —“malignidad” y “maligna”— para calificar al actual Poder Judicial y a una de sus integrantes, Mónica Soto, quien durante varios años se desempeñó como magistrada del Tribunal Electoral.
¿Malignidad de la judicatura surgida de la reforma planteada por el expresidente López Obrador y que terminó de ejecutar la presidenta Claudia Sheinbaum? Vaya exceso. De ahí a decir que el Poder Judicial actual es “El Maligno” —es decir, el mismísimo Diablo— solo hay un paso. Ojalá la comentocracia mexicana no lo dé, porque en nada ayudan tantas exageraciones mediáticas.
Repito: Ciro usó “malignidad” y “maligna” en el caso de las indemnizaciones a personas juzgadoras que aún no se han pagado. No dijo “arbitrariedad”, “injusticia” o “abuso”, ni lo más adecuado, “falta de recursos para cumplir el compromiso” del Poder Judicial. Prefirió una palabra bastante más fuerte, diabólica inclusive.
Maligno es algo más que malo: implica perversidad, deseo de causar daño. No por casualidad, el Maligno es uno de los alias del Diablo. Es lo........
