Obsesión política: un plan de gobierno perseguidor
Históricamente, diversos procesos políticos asociados a corrientes de izquierda, tanto en la región como en el mundo, han resaltado por su tendencia a privilegiar la confrontación ideológica sobre el debate democrático, concentrando esfuerzos en deslegitimar o contrarrestar a quienes representan oposición o presentan cuestionamientos a sus postulados.
En ese marco, el discurso político es desplazado hacia el escenario de la polarización, en tanto que la formulación de políticas públicas estructurales orientadas a la construcción institucional y al fortalecimiento del Estado no ocupa un lugar central en el discurso de las políticas socialistas del siglo XXI.
Colombia no es ajena a la dinámica regional que, por fortuna, tiende a variar a partir de los recientes eventos políticos en este lado del hemisferio.
El primer —y esperamos sea el último— gobierno de izquierda en la historia de nuestra República transita sus últimos días en la Casa de Nariño, y el balance no puede ser más desalentador.
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