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Democracia o comunismo. Usted decide

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21.06.2026

De un lado, Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, con una Patria Milagro basada en la seguridad, la prosperidad y el respeto a nuestras Fuerzas Militares, esos héroes de la patria que merecen un presidente que los respalde. Del otro, Iván Cepeda y su historial comunista y de complicidad con el narcoterrorismo. La diferencia es abismal.

La Patria Milagro no es un eslogan de campaña. Hay que dejar claro que es un programa concreto que propone reducir el tamaño del Estado en un 40 % eliminando ministerios innecesarios, fusionando entidades duplicadas y recortando la burocracia que se traga la plata pública, con una meta de ahorro de entre 25 y 30 billones de pesos anuales. Esos recursos no desaparecen en un hueco fiscal sino que se redirigen a infraestructura, agroindustria, energía y conectividad en las regiones que el centralismo bogotano lleva décadas abandonando. El programa fija metas concretas para cuatro años: tres millones de empleos nuevos, reducción de la pobreza en un 20 %, disminución de la violencia en un 50 % y un millón de familias convertidas en propietarias de vivienda. En el sector rural proyecta habilitar dos millones de nuevas hectáreas productivas con 600.000 empleos directos e indirectos y atención a tres millones de familias campesinas.

La Patria Milagro también tiene una promesa urgente en salud y en el combate a la corrupción. Cuatro años de gobierno Petro dejaron un sistema de salud intervenido, desfinanciado y al borde del colapso, con clínicas sin pagar y pacientes sin atención, sin medicinas víctimas de una reforma que buscaba acabar con las EPS sin tener nada concreto para reemplazarlas. De la Espriella propone rescatar ese sistema y devolverle la estabilidad financiera que Petro le destruyó.

Sobre la corrupción, su posición es igualmente directa: crear un bloque de búsqueda contra la corrupción, que dependería directamente de la Presidencia, extinción de dominio exprés, persecución de recursos ilícitos y uso de blockchain en la contratación estatal para blindar la transparencia. Para De la Espriella, la corrupción es una de las formas más graves de traición a la patria. Y tiene razón.

Diez propuestas para el próximo........

© Revista Semana