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La diáspora colombiana como “swing state”: una lección electoral y una agenda pendiente de desarrollo

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07.07.2026

La elección presidencial en Colombia dejó una lección que va más allá de la coyuntura: los colombianos en el exterior ya no son un electorado marginal. La contienda se decidió por apenas 250.830 votos en todo el país. De esos, 177.809 provinieron de la diferencia entre candidatos en el voto en el exterior: Iván Cepeda obtuvo 213.140 votos en consulados y embajadas, frente a 390.949 de Abelardo De La Espriella, sobre un total de 613.049 votos válidos. En una elección definida por un cuarto de millón de votos, casi tres cuartas partes de esa brecha se generaron fuera del territorio nacional. No fue el único factor, pero sí uno que el debate nacional suele subestimar.

En el sistema político estadounidense, un swing state es un Estado donde ninguna fuerza política tiene asegurada la victoria y cuyo resultado puede inclinar una elección cerrada. No es una categoría jurídica, sino una manera de describir territorios cuyo peso electoral puede cambiar el resultado final. El voto colombiano en el exterior se comportó de forma análoga: no es una circunscripción diseñada como “estado bisagra”, pero su magnitud, en esta elección, fue decisiva. No porque estuviera milimétricamente dividido, sino porque, en agregado, su diferencia se acercó a dos tercios del margen nacional.

Los datos de participación ayudan a verlo con claridad. En la práctica, el voto en el exterior funciona como un “departamento” adicional: el número de colombianos que efectivamente votó fuera del país equivale aproximadamente al de quienes votan en Boyacá en una elección presidencial. El comportamiento de ese electorado fue, además, heterogéneo. De La Espriella logró ventajas abrumadoras en Estados Unidos y Canadá, mientras que Cepeda ganó en buena parte de Europa y Oceanía. España, el principal país europeo en número de votantes colombianos, registró más de 130.000 sufragios en la segunda vuelta y un resultado prácticamente empatado, con una ligera ventaja para Cepeda. Más que un bloque uniforme, la diáspora se mostró como un espacio competitivo, con preferencias cruzadas según el país de residencia.

La magnitud y el perfil de esa diáspora explican por qué esto importa. En Estados Unidos, la comunidad colombiana está formada por cientos de miles de inmigrantes y más de un millón de personas con ascendencia colombiana. Diversas estimaciones muestran que cerca de tres cuartas partes de los inmigrantes colombianos están en edad de trabajar y que alrededor de un tercio se desempeñan en ocupaciones de gerencia, negocios, ciencia, tecnología, artes y otros servicios profesionales. Es decir, hay una presencia fuerte en sectores intensivos en conocimiento, junto con........

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