¿Habrá que eliminar el fascismo en Israel?
La opinión pública mundial parece tomar conciencia, con retraso, de los crímenes que el gobierno de Benyamin Netanyahu ha perpetrado contra las poblaciones de la franja de Gaza, de Líbano, de Siria y de Irán. Ningún otro gobierno en el mundo se ha atrevido a proclamar que eliminar a quienes resisten justifica matar también a los civiles que estén en los alrededores, sin importar la cantidad de “víctimas colaterales”. Pero también es importante estar conscientes de que esa manera de pensar tiene una historia larga y abominable. El mundo tiene que asumir sus responsabilidades antes de que ese régimen comience a arremeter también contra sus propios conciudadanos, no porque estos últimos sean más valiosos que los árabes o los persas sino porque todos son parte de la humanidad.
La opinión pública internacional ha cambiado de posición ante Benyamin Netanyahu, el primer ministro de Israel. La mayoría parece haberse dado cuenta, ¡finalmente!, de que Netanyahu y su gobierno no luchan por la paz sino que están tratando de exterminar la población del sur de Líbano… como ya trató de hacerlo con los palestinos de Gaza.
Aunque esto ya era evidente, el mundo sólo pareció verlo claramente cuando Netanyahu y su régimen se opusieron al protocolo de acuerdo de Estados Unidos con Irán, documento en el que el principal aliado de Israel mostraba que es posible seguir un camino diferente.
Desde que la alianza Likud-kahanistas llegó al poder en Israel [1], hemos venido señalando desde Red Voltaire que el actual gobierno israelí está aplicando el proyecto sionista revisionista de Vladimir Jabotinsky [2].
Aunque siempre hemos subrayado que el proyecto sionista revisionista de construcción de un “Imperio judío” no tiene nada que ver con el sionismo de Theodor Herzl, algunos han creído que nuestros argumentos disimulaban una parcialización........
