El saqueo de los símbolos: de la invención de la tradición al populismo reaccionario
«Las nuevas extremas derechas han demostrado una enorme habilidad para ocupar espacios simbólicos que durante décadas parecían pertenecer a otros», advierte el profesor Jose Mansilla. «Determinados movimientos reaccionarios han dejado de presentarse exclusivamente como defensores del orden establecido para adoptar estéticas, lenguajes y gestualidades procedentes de culturas políticas antagonistas».
Hay una historia que se repite y es la historia de la expropiación de las clases populares, a nivel material y simbólico. Así, aquello que nace desde y por ellas, que surge de sus formas de vida, de sus celebraciones, de sus conflictos y de sus luchas, raramente permanece bajo su control. Una y otra vez, a lo largo de la historia contemporánea, los sectores subalternos no solo han trabajado la tierra y las fábricas o han servido a las clases altas, sino que además han producido imaginarios, tradiciones y repertorios culturales que posteriormente han sido apropiados por otros actores con mayor capacidad para definir su significado. Primero fueron las burguesías nacionales del siglo XIX. Hoy son las nuevas extremas derechas. Los símbolos cambian de dueño; las clases populares siguen perdiendo.
El historiador Eric Hobsbawm explicó magistralmente este proceso en Nación y nacionalismos desde 1780. Frente a la idea romántica de que las naciones existen desde tiempos inmemoriales, Hobsbawm mostró cómo estas son construcciones históricas relativamente recientes, vinculadas al desarrollo del capitalismo industrial, la expansión de los Estados modernos y la necesidad de generar lealtades colectivas entre poblaciones cada vez más amplias. Para construir una nación no bastaban fronteras, instituciones o ejércitos. Hacían falta emociones. Hacían falta relatos. Hacían falta símbolos capaces de producir un sentimiento de pertenencia. Y esos símbolos, en gran medida, se extrajeron de las culturas populares. Las canciones campesinas, las fiestas locales, los bailes regionales, los trajes tradicionales o las........
