El secuestro de la democracia
Es probable que, luego del secuestro (privatización) de las IA por parte de la microelite plutocrática y psicópata (que no sólo tiene un concepto faraónico de sí misma, sino que ni todo el poder acumulado del mundo les provee de tanto placer como el sufrimiento ajeno), ocurra el secuestro de la biotecnología: los ricos vivirán aún más de lo que viven en promedio sobre el resto, revertirán su envejecimiento y sufrirán de menos enfermedades genéticas. Todo en base a la creatividad y al esfuerzo parasitado de la Humanidad.
Todo mientras puedan hacerlo, claro. La creciente concentración de poder y sus derivados―diferencias sociales, guerras, marginación―sólo terminará en y con una chispa que encienda el reseco bosque. Un efecto Luigi Mangione masivo. Se lo llamará violencia, y lo será, aunque nada en comparación con la violencia del esclavista. Será cuando los insaciables descubran que el oro no se puede comer; que el valor de los capitales y la resistencia de una pompa de jabón tienen algo en común; que cualquier número multiplicado por cero da cero.
La superelite de oligarcas billonarios lo sabe y le teme. Por eso están mudando sus búnkeres de los jardines del Primer Mundo a los subsuelos de lejanas colonias. Es posible que un día no se atrevan ni a caminar por las calles ―si todavía lo hacen. Es posible que la chispa que encienda una revuelta global, derive en un baño de sangre, tanto en la elite como en el resto de la sociedad, que siempre es la que debe pagar compensación para liberarse de sus amos.
Las democracias liberales no lo evitarán. Por el contrario, son las que lo están haciendo posible. El hecho de que las democracias liberales continúan siendo instrumentos de las elites capitalistas se demuestra cuando vemos que las frustraciones de las clases trabajadoras no se han traducido en un incremento del poder de los partidos o de las ideologías de izquierdas, por siglos los gremios aglutinantes de las clases productivas, de los trabajadores sin capitales en un mundo capitalista, sino su opuesto: las ideologías de derecha.
Así, un multimillonario como........
