Cómo desaparecer a un desaparecido
La noche del lunes 17 de agosto, el presidente de Colombia dijo que había 143 personas desaparecidas. Ese mismo día, Medicina Legal registraba 348. A las seis y media de la mañana siguiente, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres contaba 426. Entre la cifra que salió por la boca del jefe del Estado y la que manejaba el propio Estado cabían 283 colombianos, es decir, casi cuatro aviones comerciales regionales llenos.
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Este país, que tanto sabe sobre hacer desaparecer gente, todavía sigue innovando en la materia. Ahora, a quienes quedan sepultados bajo toneladas de concreto los hacemos desaparecer también del informe.
No hace falta haber vivido una catástrofe de magnitud 7,4 para saber que las cifras son dinámicas, aparecen personas con vida, se recuperan cuerpos, se depuran duplicados y se restablecen comunicaciones. Lo que no es dinámico es la obligación de informar de dónde sale cada número y qué demonios se está midiendo. Los 143 del presidente no coincid ían con los registros del d ía ni con cortes anteriores de Medicina Legal. Solo Pereira, con 184 desaparecidos, y Cali, con 56, sumaban 240. Dos ciudades acumulaban casi cien desaparecidos más que todo el país dentro del balance presidencial. No se trata de clarividencia, lo que se exige es apenas trazabilidad. Cuando la incertidumbre de un país es inevitable, la transparencia no es una elección. Y quien no entra en la hoja de cálculo tampoco entra en la fila de las prioridades.
Por eso el video viral del presidente saludando a una supuesta multitud no es solo uno de los primeros montajes de bajo presupuesto a los que nos acostumbrará bajo su jefatura de Estado. En el plano cercano, docenas de brazos ocupaban la pantalla y producían fervor popular; desde lejos, la multitud encogía y aparecía la modesta coreografía que el encuadre había convertido en masa. No sabemos si alguien pagó a esos jóvenes y no hace falta inventarlo para catalogar el hecho de vergonzoso. Lo que tenemos que hacer es ir entendiendo el mecanismo con el que se va a jugar en estos 4 años: la cámara acercó para multiplicar el apoyo mientras el balance de desaparecidos recortó para dividir la tragedia. Una misma........
