Cuando el esfuerzo de una vida se convierte en “objetivo fiscal”
Hay debates que parecen técnicos, pero en realidad tocan algo mucho más profundo: la tranquilidad y la paz de millones de familias que durante años han trabajado, ahorrado y construido un patrimonio pensando en su futuro y en el de sus hijos.
La reciente discusión en la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la posibilidad de gravar las herencias y las Afores abrió una conversación que va mucho más allá de un impuesto. Se trata de preguntarnos qué valor le damos al esfuerzo, al ahorro y a la propiedad que las personas construyen legítimamente a lo largo de su vida.
En los últimos tiempos hemos visto decisiones y planteamientos dentro de la Corte que generan preocupación, no sólo por sus posibles efectos legales, sino porque parecen dejar de lado principios fundamentales como la certeza jurídica y el respeto al patrimonio de las personas.
Por eso causó preocupación la posición de la ministra Lenia Batres al señalar que es “injusto” que las herencias y las Afores no paguen impuestos. Una afirmación de esta naturaleza merece una reflexión profunda porque detrás de cada patrimonio familiar hay una historia que no........
