Sismo y colapso institucional.
El reciente sismo con epicentro en Yaracuy ha puesto al descubierto, de la manera más dolorosa imaginable, la vulnerabilidad extrema a la que ha sido conducida Venezuela.
Un desastre natural es inevitable y no distingue ideologías; sin embargo, la capacidad de un país para proteger a sus ciudadanos y mitigar el daño, depende enteramente de la solidez de sus instituciones. Hoy, esa solidez comprobamos que es inexistente.
Venezuela asiste a esta emergencia con sus capacidades estructurales desmanteladas. Resulta una paradoja trágica que la nación con las mayores reservas de petróleo, gas y minerales valiosos del planeta, carezca de maquinaria pesada, ambulancias y........
