“Únicamente haciendo se puede aprender a hacer”
Habiendo nacido en un pueblito nombrado El Toro, jurisdicción del municipio “Antonio Díaz” del estado Delta Amacuro, Venezuela, el 24 de diciembre de 1921, nuestro ilustre educador, Dr. Félix Adam, luchó con dedicación y esfuerzos titánicos para fracturar la voracidad de tal “genética social” para que el medio rural-indígena no lo absorbiera.
Logra proyectarse en el mundo en razón de sus aquilatados conocimientos.
Creador internacional de la Andragogía; en tanto ciencia de enseñanza-aprendizaje para adultos.
Un excepcional y admirado maestro de escuela, de comienzos del siglo XX, en esta apartada porción geográfica venezolana; tan preterido por los decisores de las políticas públicas.
El maestro Adam era fogoso en el discurso. Denso y brillante en su cultivado léxico, y severamente crítico para lograr que las cosas y las causas se dieran con justicia y eficiencia.
Fue el gran promotor de “hacer y no decir”.
La acción siempre lo llevó al hecho; y esto me hace recordar que los filósofos orientales hablan de la acción continua; del hacer en el instante presente.
Aún recuerdo con suficiente emoción que más de una vez, cuando me asesoraba para la creación del Instituto Tecnológico para esta región, me dijo:
“Lo que importa es lo que hacemos con la conciencia lúcida y los cambios que permanentemente se están ejecutando alrededor de uno; porque cada instante es único e........
