Ocho días
Ocho días han pasado entre el anuncio de mi designación como ministro de Hacienda y Crédito Público por el presidente electo. Me han parecido una eternidad. La intensidad de las jornadas que he vivido no tiene comparación con lo que he experimentado a lo largo de mi ya larga vida profesional.
En pocas horas pasé de tener unas pocas decenas de mensajes por responder a más de 1.200. Mi celular empezó a sonar con números que no podía identificar y al responder no sabía, en muchos casos, quién era la persona que me hablaba. Fui literalmente acosado por la prensa hasta quedar casi sin voz de responder todo tipo de preguntas. Por las noches estoy rendido, pero a pesar del cansancio, me cuesta conciliar el sueño.
Habiendo participado en las reuniones de........
