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Víctor Corcoba Herrero: «Dar fuerza a la verdad y a la bondad; sólo así podremos ser felices»

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06.04.2026

Cada día soy más consciente de las desviaciones y de la pérdida del sentido humanitario que sufrimos, con el consiguiente riesgo de inhumanidades que nos sorprenden por cualquier esquina del planeta, en contextos que relativizan lo auténtico, desatendiendo el vocablo o rechazándolo sin más. En consecuencia, la pujanza más vital al servicio del desarrollo es un humanismo en valores, o sea, integral e infalible. Pongámonos a prueba. No hemos venido para dominar, sino para servir, sustentando el mundo de las relaciones con el vínculo de lo fidedigno, que es como se hace camino en comunión y en comunidad. No obstante, solemos activar la falsedad como lenguaje cotidiano, sabiendo que es un modo de eclipsarnos y una manera de destronar de nosotros, nuestros propios latidos.

Hay que alejarse, por consiguiente, de este tormento absurdo que nos lleva a la ley de la selva; que no es otra, que la norma del más fuerte. Convirtamos, pues, nuestros rastros en un rostro de amor verídico. Aquel que cultiva la razón, dejándose cautivar por la docilidad, no debe temer jamás a sus movimientos. Sin embargo, careceremos de bienestar social, sin confianza entre análogos y sin pasión por lo cierto. La certeza, como la familiaridad, es la mejor vía para el reconocimiento y el respeto de los legítimos derechos de las gentes y los pueblos. Repoblarse de entusiasmo por este níveo pulso y poblarse de su estima, es querer el bien de todos y hacer hogar sin barreras, pues únicamente la realidad, conjugada con la virtud, nos hará libres.

Realmente, todos soñamos con ser dueños de nuestra propia existencia. Ahora bien, para ser francos conjuntamente hemos de ser responsables. Se me ocurre pensar, en el compartir de los bienes y recursos, que no se aseguran individualmente con el progreso técnico y con meras relaciones de conveniencia, sino con la fuerza del amor, que es lo que vence al mal con el bien, convenciendo y abriendo la conciencia del ser humano a relaciones recíprocas de autonomía y de compromiso. Ojalá........

© Periodista Digital