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Sebastián Urbina: «¿Cómo hemos llegado a esto?»

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15.09.2026

A veces, se oyen voces quejándose del pasotismo de una parte importante de la sociedad española. No de toda, afortunadamente.

Me refiero a personas que, después de todo lo que está pasando, siguen como si no fuera con ellos, como si no fuera muy importante, como si no debiera- como ciudadano responsable- hacer o decir algo.

Creo que esta dramática situación que vivimos, se debe, al menos en parte importante, a varios factores. Uno de los cuales es la educación recibida desde la infancia.

En mis años de adolescencia, si se me ocurría- que no era el caso- decir que no me gustaba la comida que tenía delante, la respuesta habría sido (igual que en las familias de mis amigos): ‘Bien, te la comerás para cenar’.

En la actualidad, y desearía estar equivocado, si el niño/niña dice que no le gusta la comida que le han puesto en el plato, la respuesta mayoritaria es: ‘No te preocupes, te prepararé unos calamarcitos. No comas a disgusto’.

Insisto. Me encantaría estar equivocado.

Si pasamos de la familia al sistema educativo, podemos ver- y basta leer lo que dicen destacados profesores- que el nivel de exigencia ha bajado. Y el último informe PISA es muy negativo, excepto Madrid y Castilla León. ¿Casualidad? Creo que no. Al menos en parte, se debe a rechazar la importancia de la disciplina, el esfuerzo y el mérito.

Mejor todos iguales. Esta igualdad siempre es a la baja. En la práctica, no sucede que todos se animen a trabajar muy duramente para sacar sobresalientes. La realidad no funciona así.

La consecuencia es que el nivel general baja. Si no se aprecia la importancia de la disciplina, el esfuerzo y el mérito, lo normal es ir a la baja. Y así sucede. Como dijo el ministro de Universidades, Castells (gobierno de Sánchez): ‘Suspender es humillar al estudiante’. Los quieren aborregados de progreso para que les voten.

Luego están las redes sociales. Algún beneficio tiene, pero, en general, las redes sociales no son un lugar de reflexión, argumentación y debate civilizado. Podrían ser más útiles si el sistema educativo subiera el nivel de exigencia, lo que se trasladaría a las redes sociales. Entonces, sí. Pero no parece que sea así.

Finalmente, están los medios de........

© Periodista Digital