menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Ramiro Grau Morancho: «Zapatero y sus chanchullos»

42 0
13.05.2026

El amigo chino de Zapatero se introduce en la trama Koldo a través del lobby de Pepe Blanco

Ketty Garat vaticina a Alfonso Rojo el próximo escándalo de Pedro Sánchez: «Se va a hablar mucho...»

Establecen las leyes, dictadas por los Presidentes del Gobierno en su propio beneficio, que los ex presidentes tendrán derecho a una pensión vitalicia del  80% de lo que cobre en todo momento quien ejerza la Presidencia del Gobierno, a una oficina, a varios asesores y empleados administrativos, nombrados por ellos mismos, a dedo, a coche oficial, con chófer o chóferes, y a los escoltas que procedan, y cuyo número y categorías no se publican, por razones de seguridad.

Obviamente, todo pagado por el Estado, es decir por nosotros, los contribuyentes, con cargo a nuestros impuestos.

Zapatero dejó de ser presidente con 52 años, creo recordar, e hizo buena la frase, dicha a su esposa, según se ha publicado, de que “en España, cualquier imbécil puede llegar a presidente del   gobierno”.

Pero no satisfecho con todos estos privilegios y sinecuras, reformó la Ley del Consejo de Estado, para dar cabida en el  mismo a todos los ex presidentes, como Consejeros Natos, con el salario correspondiente, totalmente compatible, ¡faltaría más!, con la pensión vitalicia de ex presidentes del  gobierno.

Hoy por hoy, no creo que ningún Consejero de Estado cobre menos de ciento cincuenta mil euros anuales, euro arriba, o abajo…

No contento  con esa privilegiada situación, de por vida, auspició la reforma de la sede del Consejo de Estado, en la calle Mayor de Madrid, para construirle un despacho de categoría, con arreglo a su supuesta importancia como ex........

© Periodista Digital