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Salvador Freixedo: “Fidel Castro fusiló a varios de mis alumnos del Colegio de Belén, por no ser comunistas”

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23.04.2026

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Los periódicos nos dicen que Zapatero quiere restablecer las buenas relaciones con Fidel Castro. Su progresismo lo lleva a estrechar la amistad con el “libertador de pueblos” y con el “gran demócrata” que en un rebrote de su paranoia fanática se atrevió a fusilar hace solo un año a tres jóvenes que huían de su asfixiante tiranía.

Fidel Castro tiene varias cuentas pendientes conmigo. Fue alumno de mi hermano, también jesuita. Yo no llegué a impartirle clase en el colegio de Belén de los jesuitas de La Habana, pero le veía entrar y salir, como reciente exalumno cuando estaba iniciándose en sus escaramuzas universitarias con Chibás, en medio de la corrupción de los gobiernos de Grau Sanmartín y de Prío Socarrás.

Su primera deuda conmigo es haber fusilado en su primer ataque de fanatismo redentor a varios de mis alumnos por el solo hecho de no estar de acuerdo con su paranoia  marxista. Su segunda deuda es haber tenido presos por muchos años a otros exalumnos de Belén, alguno de ellos compañero suyo de clase. El marxismo no le dejaba ver su cruel y estúpida manera de gobernar.

Se ha dicho que, tras el fracasado asalto al cuartel Moncada y tras su huida a Sierra Maestra, quien le salvó la vida fue un teniente, pero eso es solo la mitad de la verdad, La otra mitad es que el arzobispo de Santiago de Cuba, Monseñor Pérez Serantes, un gallego entrañable, y el presidente de la Acción Católica de Oriente, Enrique Canto, tras haber negociado con Batista su regreso, fueron a buscarlo a la sierra con la promesa de que su vida sería respetada, tal como les había prometido el sargento autoconvertido en general.

En señal de agradecimiento, en cuanto tomó el poder, a Enrique Canto, a quien debía la vida, le pagó teniéndolo preso, en la isla de Pinos, nada menos que diez años, en medio de innumerables humillaciones y sufrimiento. Cuando, por fin, hecho un guiñapo lo dejó salir, y ya en Puerto Rico, durante el año que vivió, yo lo visitaba a diario para ayudarle a sobrellevar los dolores del cáncer que lo llevó a la tumba. Este es el gran Fidel Castro, liberador de pueblos y torturador de su gente, con el que ahora Zapatero quiere establecer amistad. Así es el talante progresista del PSOE.

Pero Fidel tiene todavía más deudas conmigo. El año 1957, mientras él andaba por Sierra Maestra en su guerra de guerrillas, yo ejercía de asesor de la Juventud Obrera Católica (JOC) en Cuba; y lógicamente muchos de los jóvenes eran sus seguidores, pues la dictadura de Batista había llegado a un nivel de........

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