«Bioética y dignidad humana»
Últimamente se habla mucho sobre la cuestión de alcanzar una muerte digna, de morir con dignidad. La muerte biológica es la consecución final de una vida desarrollada de una forma eficiente, positiva, asumida y vivenciada desde unos valores éticos de responsabilidad, consciencia con nuestro compromiso de crecimiento personal, ejercida en los límites de una libertad que implica respeto y reconociendo propio y del resto de la humanidad. La muerte biológica debe ser asumida como una realidad incuestionable.
Vivir con dignidad es sinónimo de respeto a la identidad personal que somos, a nuestros semejantes, a los demás seres sintientes, al entorno próximo y lejano, al planeta. La vida es muy hermosa, un regalo de la Divinidad que merece ser vivida con honradez y plenitud, desde el equilibrio interior, transmitiendo todos aquellos valores universales que, desde siempre, han sido depositados para el crecimiento y desarrollo de nuestra especie.
La vida humana es valiosa en si misma; aún más: debe ser valorada, respetada y protegida con firmeza. Nuestra propia vida no es algo superfluo, fruto del azar. Es un don extraordinario poder aprehender y comprender los misterios de la vida, del mundo y del universo…desde nuestra mente finita. El ser humano es una realidad maravillosa en constante........
