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Ojo por ojo, diente por diente, y huevo por huevo

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19.07.2026

Dónde, cómo y cuándo ver el España-Argentina de la final del Mundial 2026

Hace unos días publiqué un artículo explicando, con pelos y señales, por qué odio el fútbol.

No odio a los aficionados ni a los jugadores, sino a aquellos energúmenos con faldones que, inducidamente, provocaron, a base de palizas, que lo odiara.

Hecha esta aclaración, declaro que hoy, tras meter en un cajón el efecto Pavlov, veré el partido entre España y Argentina, por tres razones.

La primera es porque, al parecer, los sátrapas que mandan en Cataluña y las provincias Vascongadas han hecho todo lo posible por dificultar que sus súbditos puedan reunirse y gritar públicamente, eufóricos, el sacrosanto nombre de España, mi patria.

La segunda es por el cabreo que me produjo ver a los pretorianos del régimen golpear, con excesivo entusiasmo y saña, a los chavales que en Madrid celebraban el pase de España a la final, coincidiendo curiosamente con el momento en que los jóvenes comenzaron a cantar la canción del verano, esa que empieza por PS y termina con HDP.

A resultas de ello, un joven madrileño perdió un testículo tras recibir un fuerte golpe de porra por parte de un agente de la Policía Nacional. Fue del martes 14 al miércoles 15 de julio de 2026, concretamente en el paseo de la Castellana (junto a la plaza de Colón).

Según relató el afectado a medios como El Mundo, él se estaba retirando de manera pacífica hacia la acera cuando un agente le agarró por la espalda y le propinó un porrazo directo en los genitales. ¡Valiente hijo de puta! El impacto provocó en el joven daños de carácter irreversible, lo que obligó a los médicos a extirparle el testículo reventado. El autor no ha sido identificado. Cuando aparezca —cosa que dudo—, bien........

© Periodista Digital