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Cultivando sonrisas

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11.03.2026

Las Tunas.- Ser maestra es un oficio que exige entrega desde el corazón. Con dedicación y amor incondicional, las educadoras transforman los desafíos, creando un ambiente donde cada niño se siente valorado y capaz de brillar.

En ese universo de ternura se encuentra Nérida Noguera Valdés, una maestra que ha dedicado 50 años a la educación, de ellos 44 en la Enseñanza Especial.

Aunque sus primeros pasos fueron en la Enseñanza Primaria, pronto encontró su verdadera vocación en los niños con necesidades educativas diferentes. Un espacio que requiere gran pasión, empatía y creatividad, donde la diversidad constituye una riqueza invaluable, convirtiéndose en la guía de sus estudiantes.

Durante 39 años trabajó en la escuela especial Turcios Lima para luego incorporarse a la "Jorge Aleaga". "Siempre me ha gustado ser maestra. Lo único que sé hacer y se me da bien es dar clases".

A pesar de que su familia no estaba de acuerdo con que estudiara magisterio,........

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