La vivienda: cuando te señalan la luna no mires el dedo
Si hay algo que he aprendido después de tantos años estudiando la vivienda, es que los economistas seguimos dando palos de ciego. Publiqué mi primer artículo sobre vivienda allá por 1992 en la revista del Ministerio de Economía, Información Comercial Española. La investigación a nivel mundial estaba en un estado incipiente, en 1990 había nacido la revista Journal of Housing Research y en 1991 apareció la primera revista específicamente de economía dedicada a la vivienda, Journal of Housing Economics. Los Bancos Centrales de los países apenas le dedicaban atención a la cuestión de la vivienda en sus estudios y la vivienda solo aparecía en el ámbito económico cuando el precio se elevaba y la hacía inaccesible.
En ese momento, el manual de referencia de Macroeconomía era el de Rüdiger Dornbusch y Stanley Fischer. Había entrado con fuerza en las universidades de todo el mundo, incluidas las españolas, y a mí me tocó usarlo como manual de mis primeras clases como profesor en 1986. En ese manual, dentro del capítulo dedicado a la inversión, se incluía un apartado sobre inversión residencial, porque la construcción de nueva vivienda forma parte de la Formación Bruta de Capital de un país y por tanto de la Demanda agregada y del Producto Interior Bruto. En ese capítulo Dornbusch y Fischer daban una explicación básica pero muy acertada del funcionamiento del mercado de la vivienda. Con un modelo muy simple, explicaban acertadamente cómo se formaba el precio en el mercado de la vivienda. La demanda de vivienda se enfrentaba a una oferta rígida, que en cada momento es una cantidad fija (la vivienda que existe) y el precio que se formaba en ese mercado determinaba la construcción de vivienda. El objetivo de los autores no era aplicar el modelo a la vivienda si no explicar cómo las variaciones del precio de la vivienda influían en el PIB, en la parte de la inversión.
Sin embargo, para mí, el modelo era perfectamente aplicable para analizar el mercado de vivienda e incluía una enseñanza elemental. El mercado de vivienda se ajusta en precios, de forma que cualquier incremento de la demanda repercute inmediatamente en una subida de precios. Aumentar la vivienda construyendo nuevas viviendas es un proceso de muchos años y nunca va a........
