De mujeres violadas e impunidad policial
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dictado a finales del año pasado una sentencia que deja en muy mal lugar a las fuerzas de seguridad y a la justicia españolas. Trata el caso de dos mujeres presuntamente violadas. Uno de los autores resultó ser familiar de uno de los policías que investigó su caso. Hubo numerosas irregularidades destinadas a tapar el delito y gracias a ello los acusados ni siquiera fueron juzgados. En la decisión, el órgano europeo manifiesta su preocupación sobre la independencia y la efectividad de las investigaciones policial y judicial españolas.
La condena a España es extraordinariamente relevante. No solo pone en evidencia casos puntuales de aparente corrupción policial, sino la ineficacia de los mecanismos de control. Que haya un policía corrupto que aprovecha su posición para proteger a un delincuente puede ser algo excepcional. Que sus superiores y algunos jueces lo tapen, es un vicio del sistema entero.
Una investigación periodística sobre el caso ha sacado a la luz detalles impactantes. Dos mujeres amanecen en casa de unos extraños sin recordar nada de la noche anterior. Tienen magulladuras por el cuerpo y evidencias de haber mantenido relaciones sexuales violentas. Intentando reconstruir los hechos concluyen que sus recuerdos se acaban en una discoteca en la que se encontraron a dos tipos que las invitaron a bebidas. Las mujeres denuncian una agresión sexual sospechando que fueron drogadas o se aprovecharon de ellas estando inconscientes. En un primer momento la policía investiga adecuadamente. Se visualizan imágenes de la discoteca en las que se ve a los dos sujetos trapichear subrepticiamente; se los identifica y se ordena su detención.
A partir de ahí todo empieza a ir mal para las víctimas. Los agentes que van a arrestar a los sospechosos se........
