Semana romana y santa
En Murcia, en Lorca concretamente, el emperador López Miras el Grande está decidido a montar una franquicia de Cinecittà cada Semana Santa. Para ello, se disfraza de romano, se sube a una cuadriga y se pone a desfilar en plan drag-king tirado por cuatro caballos entre los aplausos de la plebe. Anda que no tiene mérito haber hecho del Viernes Santo el Día del Orgullo Mostrenco. Hace poco leí a un pobre hombre que decía -completamente en serio- que el pasaje de la multiplicación de los panes y los peces es un claro ejemplo de capitalismo evangélico. Como si Cristo vendiera bocadillos de anchoa a los hambrientos con un interés del veinte por ciento. López Miras lo demuestra al convertir el momento más trágico y solemne del cristianismo en una patochada circense donde el único milagro es que hayan logrado embutirle todas las arrobas en una armadura........
