Clavijo y los malditos roedores
Si usted es lo bastante viejo como yo, quizá lo primero que le venga a la cabeza al pensar en el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, buscando información sobre la capacidad natatoria de las ratas, es el grito de guerra del Gato Jinx contra Pixie y Dixie: "¡Malditos roedores!". Para ser exactos, hay que oírlo en andaluz, con el rotacismo de las líquidas y las sibilantes finales aspiradas (¡Marditoh roedoreh!) y, de hecho, ahora mismo estoy oyendo en la cabeza a mi padre, que era sevillano de nacimiento y granadino de adopción, y se partía de risa con los dibujos animados del Gato Jinx. No sé si la corrección política de hoy día dejaría pasar esos falsos acentos andaluces, caribeños y mexicanos, pero en mi cabeza también estoy oyendo a Clavijo tecleando ante el ordenador y bufando con acento canario salpicado de andaluz o viceversa: "¡Odio a muerte a los roedores!".
Puesto que no se fiaba de los informes oficiales -técnicos y sanitarios- publicados sobre el hantavirus, ni tampoco del dictamen de los epidemiólogos e inmunólogos nacionales y extranjeros, Clavijo consultó con una........
