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Familias monomarentales y la herencia de la sospecha

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01.07.2026

Hay herencias históricas que sobreviven mucho después de que desaparezcan las instituciones que las produjeron.

No permanecen únicamente en las leyes, instituciones o en los edificios. Permanecen, sobre todo, en los imaginarios sociales: en las categorías con las que interpretamos el mundo, en aquello que nos parece normal y en aquello que sentimos que necesita una explicación.

Creo que eso es precisamente lo que ocurre con las familias monomarentales.

Soy madre monomarental y llevo tiempo observando un fenómeno que me resulta sociológicamente muy interesante. Prácticamente cualquier persona que entra en mi vida —en un contexto profesional, personal o incluso casual— termina formulando, antes o después, la misma pregunta: "¿Y el padre?".

No suele formularse con mala intención. Tampoco es una pregunta que me incomode especialmente. Lo verdaderamente interesante no es la respuesta, sino por qué esa pregunta surge de forma tan automática.

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Podría escribir un libro con las reacciones que he recibido desde que decidí ser madre. Algunas eran abiertamente compasivas: "Ay, pobrecita". Otras pretendían ser un halago: "Qué valiente eres". Incluso durante el embarazo escuché ambas con frecuencia. Son respuestas aparentemente opuestas, pero comparten una misma premisa: la idea de que una mujer que cría sin un hombre constituye una excepción que necesita ser interpretada.

Y eso no ocurre con todas las familias.

Cuando conocemos a una familia biparental, nadie pregunta por qué existe. Nadie pregunta por qué ese padre está presente, ni qué circunstancias llevaron a esa pareja a formar una familia. Su existencia resulta inteligible por sí misma. En cambio, cuando una mujer dice que cría sola, aparecen casi de manera automática preguntas como: "¿Qué pasó?", "¿Te abandonó?", "¿Fue una decisión tuya?".

Lo verdaderamente interesante no son las preguntas en sí mismas, sino la presunción que contienen: la idea de que esa familia necesita una explicación. Históricamente, no........

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