La gente se muere muchas veces y muere en muchos sitios a la vez
Escribo este artículo un rato antes de volver al portal en el que recibí la noticia: "Si necesitas hablar, aquí estoy", me decía A. después de darme la noticia. Mi amiga M. había muerto unas horas antes.
El portal no tiene nada de especial. Es un portal en uno de esos edificios de oficinas donde podrían solucionar casi cualquier problema: despachos de abogadas, arquitectas, consultas privadas de medicina, asesorías de todo tipo. El suelo creo que es de mármol y juraría que había alguna gran maceta, de esas de portal, con plantas de plástico. No. No tiene nada de especial, pero a mí me da miedo volver. Me da miedo volver y que mi amiga M. vuelva a morirse. La gente se muere muchas veces y muere en muchos sitios a la vez. No nos morimos solo en el sitio donde se produce el acto absurdo de morir, sino en todos los sitios donde están, mientras mueres, las personas que te quieren. Me da una pena tremenda que mi amiga M. haya muerto en ese portal.
Hay lugares, como ese maldito portal, que se quedan heridos para siempre. Lugares que ya no son solo un portal, un pasillo, una acera o una estación porque se transforman, sin que podamos........
