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Palantir y la Ley de Silicio: T-N-T

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04.05.2026

El manifiesto de Palantir ha desatado ríos de tinta indignada, ríos embarrados de una retórica donde la crítica se enfanga en los conflictos de siempre: guerra, supremacismo, nacionalismo, elitismo, capitalismo. Pero el manifiesto de Palantir no manifiesta únicamente la desfachatez tecno-capitalista que muchos le atribuyen, manifiesta de forma transparente una verdad difícil de asumir en nuestras sociedades tecnoccidentales, que la tecnología es ideología, que la tecnología es dominación, que la tecnología es poder. La tecnología no es el medio para acumular capital, la tecnología no es un medio para sofisticar la guerra, ni es un medio para controlar y vigilar; más bien al contrario, el capital es el medio para generar más tecnología, la guerra es el medio en el que la tecnología se expande, el control y la vigilancia son medios para eliminar cualquier resistencia al desarrollo de la tecnología. Por eso, para Palantir, el hard power es literalmente software, la dominación tecno-digital es medio y fin al mismo tiempo.

Si hoy, en el corazón de Tecnoccidente, se ha optado por mostrar a las claras que la tecnología es la solución a todos sus problemas, y, por tanto, que su desarrollo es un fin en sí mismo, aquellos que no comulgamos con la idiosincrasia tecnoccidental deberíamos, de una vez por todas, asumir hasta sus últimas consecuencias que el problema es la tecnología en tanto sistema total de mediación y dominio. Creo que solo de este modo la reactiva indignación moralista de algunos críticos podrá trocarse en una verdadera aceptación del reto que supone pensar el mundo tecnototalitario que viene.

¿Qué indignada sorpresa puede haber en la proclama de que Silicon Valley quiera participar en la defensa de EEUU? Silicon Valley no hace más que asumir el destino manifiesto de nuestro tiempo: que la tecnología, y no las empresas, que los ingenieros, y........

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