En qué creen quienes no creen en la democracia
En una tertulia política, un ilustrado participante se decantó conceptualmente: “Yo no creo en la democracia…” Ante semejante desborde, no pude dejar de preguntarme: ¿En qué creerán los actores políticos que no creen en la democracia?
Las grandes doctrinas humanistas surgen como parte de procesos civilizatorios en un incesante devenir. Primero son premisas, luego ideas alternativas que retan al status quo y que, al madurar, impulsadas por luchas sociales contra la injusticia, se convierten en estructuras y concepciones ideológicas y políticas por las que vale la pena luchar. Así ocurre con la democracia.
En las sociedades preindustriales europeas (anteriores al capitalismo), el poder se ejercía de modo personal, sin intervención de institución alguna, ajeno a la justicia y al derecho y con frecuencia violentamente. El garrote y el látigo y no la persuasión eran la principal herramienta del poder. Con el advenimiento de la democracia, todo cambió. Entre otras cosas, aparecieron la soberanía popular, el sufragio, las........
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