ABCDiario: G de ¡Gracias, Narciso José. No seré tu luz apagada!
La trampa no está solo en las flores que ofrece, sino en lo que ocurre cuando dejan de alimentar su admiración y control.
En el Trastorno Narcisista de la Personalidad existe un patrón de grandiosidad, necesidad intensa de admiración e incapacidad para reconocer las emociones del otro.
Al comienzo aparece una fascinación desmedida e idealización, pero esa dinámica se transforma rápidamente en devaluación, indiferencia, castigos con el silencio y manipulación.
El problema es el........
