El lío del litio: entre la Constitución y los negocios
Bolivia se encuentra en una encrucijada. Mientras el mundo demanda litio a gritos y los inversores extranjeros llaman a la puerta de los salares, el país enfrenta una contradicción entre su mandato constitucional y las exigencias mínimas del mercado internacional de capitales.
El problema es simple. Bolivia necesita inversiones para el litio, y otros rubros, pero la Constitución espanta a los inversionistas.
Durante la década de 1990, Bolivia adoptó una política exterior coherente con los estándares globales para atraer inversión extranjera. En 1995, el país se adhirió al Convenio del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones), entendiendo que ofrecer un foro neutral, especializado y ejecutable internacionalmente para la resolución de disputas, era un requisito indispensable para competir por capitales en un mundo globalizado.
La lógica, era que ningún inversor serio desembolsaría millones de dólares en un país donde la única garantía de cumplimiento contractual fuera someterse exclusivamente a los tribunales locales, expuesto a vaivenes políticos y........
