Breve análisis del informe de Fitch Ratings sobre Bolivia
1. Resumen ejecutivo del informe de Fitch Ratings
El informe de Fitch Ratings del 24 de agosto de 2026 considera positiva la transición de Bolivia hacia un régimen cambiario más flexible y la unificación de los mercados de divisas, porque constituye un paso importante para corregir distorsiones cambiarias y facilitar el acuerdo con el FMI.
Sin embargo, Fitch advierte que la unificación cambiaria no resuelve por sí misma el problema estructural de escasez de divisas ni garantiza la reconstrucción de las reservas internacionales.
El principal desafío consiste en demostrar que el nuevo régimen puede generar una trayectoria sostenible de acumulación de reservas y no solamente reducir temporalmente las presiones sobre el mercado cambiario.
La agencia considera que la credibilidad de la política económica dependerá de la capacidad del Gobierno para implementar medidas fiscales, monetarias y cambiarias coherentes.
En particular, la consolidación fiscal adquiere importancia porque los elevados déficits han contribuido a las necesidades de financiamiento y a las presiones externas.
Fitch también identifica riesgos relacionados con la implementación de las reformas, la capacidad institucional y la gobernabilidad.
Por tanto, el informe no interpreta la unificación cambiaria como el final de la crisis, sino como el comienzo de un proceso de estabilización cuyo resultado todavía es incierto.
En términos de riesgo soberano, la evaluación de Fitch puede resumirse como: mejora en el marco de política económica, pero todavía sin evidencia suficiente de una recuperación sostenible de reservas y de las cuentas fiscales.
La importancia del informe aumenta porque Fitch mantiene a Bolivia dentro de una categoría de riesgo crediticio extremadamente elevada: en enero de 2026 había elevado la calificación soberana a CCC, pero desde una posición todavía caracterizada por vulnerabilidades financieras significativas.
El nuevo régimen cambiario puede contribuir a reducir las distorsiones, pero para Fitch la cuestión determinante será si logra restablecer la confianza y aumentar de manera sostenida la disponibilidad de divisas.
Esto requiere que el ajuste cambiario esté acompañado por una corrección fiscal suficientemente profunda.
Una reducción del déficit que resulte demasiado lenta podría mantener elevadas las necesidades de financiamiento y continuar presionando sobre las reservas.
Asimismo, la disponibilidad de financiamiento externo será importante para proporcionar liquidez durante la transición, pero no puede sustituir indefinidamente la generación interna de dólares.
El riesgo consiste en utilizar nuevos recursos externos únicamente para cubrir déficits corrientes sin modificar las causas estructurales del desequilibrio.
Desde una perspectiva de mercado, Fitch está señalando esencialmente que Bolivia necesita pasar de una estabilización financiada externamente a una estabilización respaldada por fundamentos internos.Por ello, la reconstrucción de reservas, la reducción fiscal y la implementación efectiva de reformas serán determinantes para mejorar posteriormente el perfil crediticio soberano.
2. ¿Qué es lo más preocupante del informe?
Lo más preocupante, desde mi perspectiva como analista económico, es que la unificación del mercado cambiario puede generar una mejora inicial sin que todavía exista certeza sobre la capacidad de Bolivia para acumular reservas de manera sostenible.
En otras palabras, se ha corregido parcialmente el mecanismo de formación del precio del dólar, pero todavía no se ha solucionado el problema fundamental: la insuficiente generación neta de divisas.
Si la oferta de dólares continúa siendo inferior a la demanda estructural, la presión cambiaria puede reaparecer aun bajo un mercado formalmente unificado.
El segundo gran riesgo es fiscal: mientras el déficit permanezca en niveles muy elevados, el Estado continuará necesitando grandes cantidades de financiamiento.
Esto puede generar una........
