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Una Bolivia que reemprende su camino y una Iglesia en marcha...

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04.04.2026

El 19 de abril, si no hay algún fenómeno que sobresalte su realización —lamentablemente bastante habituales (inhabilitaciones, reclamos violentos, boletas “confundidas”, entre otros) desde la convocatoria a nacionales en agosto pasado—, Bolivia tendrá sus cuatro Poderes del Estado constitucionalmente representativos: El Poder Legislativo (en el nivel Nacional desde agosto 2025 y en los niveles Departamentales y Municipales la mayoría desde el pasado 22), el Poder Ejecutivo nacional, departamentales y municipales, el Poder Judicial (aún con bemoles y arrastrando lacras del pasado dicenio) y el Electoral (también con sus propios lastres y costras). Será, ya entonces, el momento de arrancar, entre otros, el Pacto Fiscal y las reformas profundas. (Varios, muy pocos por suerte y de ellos agradezco a un amigo con mucha altura, me criticaron el año pasado que insistiera en el concepto de Las Bolivias. Posiblemente alguno se haya turbado y confundido cuando oyeron la consigna de federalización el 8 de noviembre pasado en la posesión presidencial y repetida después por muchos actores sociales, Dios no los quiera atragantados).

Entonces, a partir del 20 de abril deberán estar dadas las condiciones para que el Ejecutivo avance (y anuncie, porque no lo conocemos) en el que sea su Programa a Mediano Plazo: el Proyecto País por el que —en el imaginario boliviano no masista—  se votó con el 87 % en la primera vuelta de las elecciones de 2025 contra las consignas y herederos varios del pasado, más allá de candidaturas y propuestas específicas: Fue por un cambio real, tal que se frustró en 2019-2020. Es el momento que desde el oficialismo —en verdad: los oficialismos— se empiece a trabajar, sin recules ni sobresaltos ni contradicciones internas, en pro de esos cambios y ese (tan esperado) Proyecto de un Nuevo País Democrático y Moderno; también lo es para los opositores democráticos (excluyendo aquellos, muy pocos hoy, que siguen como eriales en barbecho).

Y en la necesaria reflexión........

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