¿Un cuadro puede ser mi amigo?
Esta maravillosa y sorprendente pregunta la hizo una niña que visitaba el Museo de la Universidad de Navarra durante una de las actividades de su Área Educativa, dirigida por Fernando Echarri y Teresa Barrio. Una pregunta que ha servido como título de su magnífica exposición “Diez años de educación a través del arte en el MUN”. ¿Tiene respuesta la pregunta?
Hay ocho acepciones que da la RAE a la palabra amigo/a, la cuarta “que gusta mucho de algo” y la quinta “Dicho de una cosa: Propicia, benigna, grata”. Y mirado así, un cuadro puede ser, sin lugar a dudas, algo que gusta mucho y nos es grato. La niña que realizó la pregunta la hizo, seguro, de manera espontánea, natural, directa, como diciendo, si lo que estoy viendo me gusta ¿puedo entablar una relación con lo que veo? Hay objetos que nos gustan y si podemos los adquirimos y nos los llevamos para usarlos, para contemplarlos o simplemente para que nos hagan compañía. Un cuadro, una obra de arte, tiene muchas cualidades, propiedades y bondades. Si un cuadro nos gusta de verdad, si nos produce su contemplación un gozo interno, una ensoñación, una reflexión, un placer estético, si nos hace ver de otra manera, si nos despierta sentimientos y........
