Foráneos y prioridades
“Pues sí que parece más grande en la tele”, les oí ayer a unos turistas en la plaza del Ayuntamiento de Pamplona. Ese tópico se escucha ahí en infinidad de ocasiones, pero ha sido curioso que precisamente ayer esa persona se quitara el auricular, se diera la vuelta, levantara la cabeza y decidiera destacar justamente eso sobre todo lo que estaba ocurriendo en la plaza.
Porque la imagen que se veía a su alrededor no solo era curiosa, sino también el resultado de una injusticia. Todo comenzó a las seis de la mañana, cuando la Policía Municipal se presentó sin previo aviso en el antiguo convento de Agustinas de Aranzadi y expulsó a las personas sin hogar que dormían en su interior.
Enfadados y seguramente condicionados por el desequilibrio mental derivado de su situación vital, dos jóvenes empezaron a autolesionarse con un cúter. Uno de ellos empezó a hacerse cortes en los brazos y, cuando los tenía ensangrentados, los municipales le........
