Jubilaciones
Lo que debiera ser un motivo de alegría por haber concluido una etapa dura pero necesaria de la vida, la edad laboral, se convierte en tristeza al perder “todos y todas” a esos referentes que nos hicieron a los demás la vida más fácil.
Y estas últimas jubilaciones, tened por seguro que son una gran pérdida, porque sí, porque habrá otros palos para suplir los viejos, pero nada, ninguna savia nueva -positiva y alegre- suplirá a la anterior.
Y de los que nos quedamos, autónomos y competentes, necesarios, estamos más preocupados por........
