Tristeza
Leo con tristeza que cierra la última librería-papelería que quedaba en Castejón, la última que se mantenía abierta en una localidad que cuenta con 4.700 vecinos, que no son pocos. Es como para echarse a llorar que estemos en un tiempo en el que con semejante volumen de gente como potenciales clientes no den las ventas para ni siquiera mantener un puesto de trabajo. No pasa solo en Castejón, lo sé, está pasando en muchas partes, en barrios de Pamplona, y en todos los casos........
