Odiar
Odiar no es difícil y propagar el odio tampoco. Siempre ha sido relativamente factible difundir en la colectividad ideas falsas o ciertas sobre algo o alguien para convertirlo en estímulo y así, generar animadversión o rechazo hacia él o ello. El odio, la animadversión y la hostilidad, entre otros, son sentimientos que se encuentran en el universo emocional de la rabia. Esto indica que provocar ira hacia alguien es una cuestión más emocional que racional, de ahí que la veracidad de los mensajes no sea........
