La falacia del magnicidio
El intento de magnicidio contra el presidente de Estados Unidos –el tercero en un par de años– y su Gobierno debe motivar una condena sin matices: unánime, rotunda y sin excusas. Cada disparo en el hotel Hilton no solo apuntaba a las personas que representan un modo de ejercer el poder y practicar la política que puede resultar reprobable. El atentado daña el corazón mismo del sistema democrático: la transferencia y el ejercicio del poder sin violencia a través de la voluntad legitimadora expresada libremente en las urnas. Atacar a un líder elegido es atacar la voluntad........
