La multa que nunca se pagó
Mucho se ha escrito y hablado sobre Johan Cruyff al cumplirse diez años de su irreparable pérdida. Sobre Johan, los que más le conocieron por las ocho temporadas en las que coincidieron en el vestuario del Camp Nou, gente como Rexach y Bakero, destacan su alto grado de exigencia en el día a día, donde no dejaba pasar ni una. El holandés era un ganador nato y odiaba perder hasta a las canicas. Pero también es cierto que tras abroncar a alguno de sus futbolistas porque no se había esforzado al máximo en algún entrenamiento, después en el vestuario mostraba su cara más afable al regalarle ropa de bebé por el nacimiento de algún hijo. Un detalle que siempre se ocupaba de comprar su esposa........
