A bofetada limpia
Discutir sobre fútbol es inevitable y hasta saludable. Un Clásico sin pasión y sin perder los estribos emocionales es una quimera. Pero alimentar el cruce de la línea entre pasión y violencia es responsabilidad de los clubs, de los jugadores, del público y muy especialmente de sectores del periodismo atolondrado. El Barça de Hansi Flick tiene casi en el bolsillo la segunda Liga consecutiva. Pero todavía no. Discutir sobre si el Madrid........
