No se llama suerte, se llama Unai Simón
Había que ganar y se ganó. Ya está. No se mira más allá. En estos tramos finales de Liga importa más competir y estar acertado en las áreas que cualquier otra cosa. Guruzeta enchufó la que tuvo y Unai Simón se hizo gigante en la portería. Cuando el nueve y el uno aciertan, la vida es más sencilla.
A estas alturas ya no procede ponerse exquisito con el juego del........
