Cruyff vivirá siempre en el Barça
Me ha llamado mucho la atención que varios medios cuando han querido recordar a Johan Cruyff hablen de “Diez años sin Cruyff”. Es una verdad si nos aferramos al sentido más puro de la frase. Hace diez años murió. Pero en realidad, hablando con mis amigos de Cambrils tiene la razón Marc cuando dice: “Cruyff siempre estará con nosotros. Vive entre nosotros”. Totalmente cierto. Cruyff llegó como jugador para dejarnos recuerdos inolvidables, y volvió como entrenador para cambiar profundamente la mentalidad del barcelonismo, para practicar un fútbol incomparable que cautivó al mundo, para convertir al socio en un aficionado ganador y orgulloso del estilo de su equipo. El culé dejó de llorar para vivir ilusionado.
Por todas estas razones, Cruyff siempre estará presente en el barcelonismo. Es un personaje inolvidable no solo para el socio, también para aficionados de otros países y para los medios de comunicación. Enseñó otro lenguaje. Buscó siempre mejorar el juego, practicar un tipo de fútbol que convenciera y ganara. El Barça tenía que ser el dueño del balón. Sus entrenamientos causaban admiración y todos los jugadores sabían perfectamente quién era el sabio del vestuario, quién sabía más que ellos, y que su palabra era indiscutible. Cruyff no solo imponía sus criterios. Convencía. Daba cátedra cada vez que concedía una entrevista. Para todos no solo fue un genio como jugador sino que su mayor relevancia la ejecutó como técnico. Para muchos Johan Cruyff es y será siempre la Biblia del barcelonismo.
