Un arbitraje de alto nivel
Corriendo lo justo en un encuentro muy intenso y rápido, Michael Oliver estuvo bien situado sobre el césped en todo momento y con un buen criterio sancionados señaló un total de 24 faltas, consiguiendo darle fluidez al juego al aplicar correctamente la ley de la ventaja cuando tuvo que hacerlo en el Real Madrid-Bayern de este martes.
El árbitro inglés mostró seguridad en las decisiones tomadas y con ello generó confianza en los jugadores, que apenas le protestaron. Con el choque controlado en todo momento, marcando las distancias y mostrándose enérgico, acertó en todas las tarjetas que enseñó, pero también tuvo que mostrárselo a Álvaro Carreras por un pisotón a Olise y no lo hizo.
En cuanto al VAR, sin jugadas polémicas, pasó desapercibido. En un partido muy exigente, Michael Oliver demostró que es uno de los mejores árbitros del elenco internacional.
