"¡Muy bien, presidente!"
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, quizá pueda satisfacer definitivamente su mayor deseo: identificar por fin a sus enemigos más cercanos. Y probablemente sean aquellos que le aseguraron que su comparecencia pública del pasado martes había sido oportuna y brillante con un “¡Muy bien, presidente!”.
Lejos de proyectar la imagen de un líder sólido y dueño de la situación, Florentino Pérez apareció como un dirigente superado por el momento, aferrado al poder y con una concepción del liderazgo más cercana a otro tiempo. Su frase “tendrán que sacarme a tiros” o “niña” dirigiendose a una periodista, no solo resultaron impropias de un presidente de una institución centenaria, sino que también reflejaban una preocupante incapacidad para entender el desgaste institucional que atraviesa el club y su propia persona.
La cultura de silencio y protección que históricamente ha rodeado al Real Madrid, alimentada por sectores de la prensa, parte de la afición, directivos y empleados, ha contribuido a........
