La inteligencia al servicio de la criminalidad
Hoy hace 26 años, se fundó el M19. Cuatro años después, cometía su primer delito, el robo de la espada de Bolívar. De aquella acción simbólica a crímenes horrendos no hubo sino un paso. El asesinato de José Raquel Mercado, líder afro y presidente de la CTC, el secuestro y asesinato de Nicolás Escobar, las infames “cárceles del pueblo” que usaron para esconder y torturar a centenares de plagiados, la alianza con Pablo Escobar y el asalto al Palacio de Justicia…
Petro no solo jamás se ha arrepentido de los miles de crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos sino que saca pecho, orgulloso de su pasado criminal. Y se ha venido de frente contra la Constitución del 91, en parte herencia del Eme de la mano de Antonio Navarro, Álvaro Gómez y Horacio Serpa.
Esa carta política es, quizás, el hecho histórico que reivindica los procesos de paz y los acuerdos con los grupos violentos para su desmovilización y desarme. Procesos que, en general, han salido mal. El de Uribe con las autodefensas desmovilizó a decenas de miles y estableció la regla de que los mayores responsables de crímenes internacionales deberían pagar al menos unos años de prisión, pero algunos se reciclaron en otras bandas........
