¿Y si ilustro más mi cultura solidaria?
La solidaridad es una disposición establemente creciente que hace mejor persona al quien ayuda con gratuidad en lo que otro no puede solucionar por sí mismo una necesidad, material o espiritual, relacionada con el pleno desarrollo humano.
Entre las condiciones para ser solidario con un ser humano están reconocer que lo es desde el inicio hasta el final de su vida, disponerse a reaccionar coherentemente con el bien que es, ejercer la capacidad de ser interpelado por la identificación de la realidad en que consiste, conocer del mejor modo posible, su necesidad, contexto y medios de los que carece para solucionarla, tener con qué facilitarle lo que se le puede aportar para su desarrollo personal en lo que depende de la solución de la necesidad, y facilitar los medios para que la persona sea más suficiente con el fin de evitar la necesidad o solucionarla en el futuro, sin que le falte, si objetivamente lo requiere, la debida ayuda de la familia, la sociedad, el Estado y la comunidad internacional.
El origen común y la experiencia de fragilidad y dependencia, facilitan ser consciente del vínculo solidario que debe haber entre los miembros de la familia humana, constituida por la unidad social básica entre cada generado con sus generantes, llamada propia y directamente familia, y ampliada en la conformación de la sociedad, que utiliza la política para coordinar las soluciones a las necesidades de todos respecto a su pleno desarrollo como realidades espiritucorpóreas.
Cuando se es solidario se crecen los bienes que son la humanidad de cada otro miembro de esta especie y la propia.
La necesidad real de otra persona puede generar el efecto de “llamada” o “deber”, respecto a un ser con quien no habíamos tenido ni siquiera una relación de cercanos virtuales, físicos, culturales o de ciertas afinidades, que estimula el deseo de solidaridad como un acto consciente y libre, que fortalece la convivencia en la comunidad y con el que se valora la existencia de los demás, asumiendo responsabilidades reales para que el bien común reconocido se traduzca en la toma de decisiones compartidas que aceleren la ayuda que se traduce en desarrollo mutuo como personas.
La persona solidaria prioriza necesidades, racionaliza recursos, no busca beneficios inmediatos, abre mejores opciones de futuro, previene nuevas necesidades o la repetición de las mismas, para la generación actual y las siguientes, logrando que el contexto vital -espiritual, físico, natural y artificial, incluyendo el........
