Porque todos hemos tocado dinero ilegal
El reciente escándalo en la cárcel de Itagüí, donde las notas de un vallenato de Nelson Velásquez amenizaron la rumba de varios cabecillas del Valle de Aburrá, ha despertado un avispero de críticas predecibles. Mientras la oposición se lanza con furia contra el gobierno por permitir semejante despliegue de ilegalidad entre rejas, los defensores del oficialismo intentan bajarle el volumen a la polémica con un silencio cómplice o excusas de poca monta. Sin embargo, más allá del ruido político, la indignación ciudadana se ha volcado sobre el artista, cuestionando cómo alguien puede lucrarse con dinero proveniente de la extorsión, el sicariato y el dolor. Pero, ¿realmente podemos lanzarnos todos a tirar la primera piedra?
Aunque es reprochable que un escenario público se convierta en una tarima para el crimen, y resulta poco creíble el argumento del cantante al decir que “no sabía quién lo contrataba”, hay una verdad incómoda que nos golpea de frente: Colombia lleva más de seis décadas respirando una economía permeada por el narcotráfico y el........
