Invertir en el cuerpo es un verdadero lujo
Hace un año tomé una decisión que transformaría por completa mi realidad: inició un proceso físico consciente, impulsado por un cambio profundo en mis hábitos de consumo. Decidí eliminar el licor de mi rutina y reducir los azúcares y carbohidratos refinados que, casi sin darme cuenta, saboteaban mi día a día. A la par con la alimentación, abracé la disciplina del ejercicio regular. La respuesta de mi organismo fue inmediata; ver cómo mi cuerpo se transformaba con rapidez se convirtió en el combustible diario para mantenerme firme en esta maravillosa línea del bienestar y la salud integral.
Cuando uno toma la determinación de actuar en coherencia y sensatez con lo que piensa, dice y hace, la vida parece alinearse de forma mágica en esa misma frecuencia positiva. En medio de este reajuste vital, dos empresas antioqueña llamadas Ambiente Azul y Power Club se dieron cuenta de mi cambio de vida y me invitaron a vivir una experiencia Recovery exclusiva. Debo confesar que entre siendo uno y salí siendo otro totalmente renovado. Al cruzar la puerta de salida, me hice una promesa inquebrantable: regalarme este espacio al menos de manera........
