Nuevo lacayo de otro imperialismo
18 de abril 2026 - 03:09
Sigo con la chinoiserie. Una cosa es la necesidad de hacer negocios con China, casi segura primera potencia mundial, y otra, les decía ayer, blanquear la peor dictadura del siglo XX, aún viva, tragándose Sánchez que nos sitúe con ella en el lado correcto de la historia y la llame defensora del derecho internacional y la paz. La dictadura China es la más larga y mortífera de la historia contemporánea: 77 años y 70 millones de muertos. Ahí está la trilogía de Frank Dikötter La Tragedia de la Liberación: 1945–1957, La Gran Hambruna de Mao: 1958–1962 y La Revolución Cultural: 1962-1976 (Acantilado). Y las obras pioneras de Simon Leys Sombras chinescas (Acantilado) y El traje nuevo del emperador Mao (Ediciones el Salmón) que le costaron ser intelectualmente linchado por la progresía europea que, no pudiendo seguir siendo estalinista, se hizo maoísta, con Sarte, Beauvoir, Barthes, Foucault o Macciocci en cabeza. Recomendable también la biografía El paraguas de Simon Leys de Pierre Boncennes (Acantilado).
En el ranking de las más largas dictaduras ganan la china y la coreana con 77 y 78 años, seguidas por la soviética con 73 (más la autocracia o dictadura de Putin desde el 2000), la cubana con 67, la salazarista con 41, la franquista con 36, la fascista con 23 y la nazi con 12. Se ve que las comunistas tienen mayor fortaleza que las nazi-fascistas y que, de entre ellas, las orientales son las más longevas. Porque tanto la coreana como la china siguen vivas.
Es cierto que en China se persigue hoy con un poco más de disimulo tras abrazar el capitalismo con ardor, pero sigue siendo lo que fue: la aliada de Corea, Irán y Rusia o la dictadura purgante que, en 2022, ante el mundo y los 23.000 delegados del XX Congreso del Partido Comunista, quitó de en medio en directo al ex presidente Hu Jintao dándole un toquecito en el hombro y sacándolo escoltado o detenido de la mesa presidencial. Por cierto, este caballero purgado fue imputado por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional como presunto responsable del genocidio comunista en el Tíbet durante los años 80 y 90. Culpas, por lo visto, extinguidas pese a que el régimen sea el mismo. Pelillos tibetanos a la mar. Lacayos del imperialismo llamaba la izquierda a los pro estadounidenses. Aplíquese.
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