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Bam II

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05.07.2026

05 de julio 2026 - 06:32

Ya sabemos que la ciudadela de Bam es la mayor del mundo construida con adobe y que, más que un castillo, era una auténtica ciudad fortificada, de unas veinte hectáreas, construida y ampliada durante casi dieciocho siglos. Sus orígenes se remontan probablemente a época aqueménida (500 a 300 a.C.) o del Imperio Parto (247 a 224 a.C.), aunque alcanzó su máximo esplendor entre los siglos VII y XI, cuando las caravanas que atravesaban el desierto encontraban allí agua, sombra, almacenes y protección.

También sabemos que la prosperidad de Bam nunca dependió de un río caudaloso, sino de una de las obras de ingeniería más admirables del antiguo Irán: los qanats, galerías subterráneas que conducían el agua desde las montañas hasta el oasis.

Hoy cuesta imaginarlo, pero Bam fue célebre en todo Oriente por sus tejidos. El geógrafo árabe Ibn Hawqal escribió que allí se fabricaban telas de algodón extraordinariamente resistentes y elegantes, exportadas hasta Egipto, Mesopotamia y Jorasán. Los velos, turbantes y mantos de Bam constituían un producto de lujo comparable a las sedas chinas. Eso, junto a su exuberante agricultura explica la riqueza y el tamaño de la ciudadela.

Uno de los aspectos más fascinantes de Bam es que su origen se mezcla con la leyenda. En el Shahnameh (”Libro de los Reyes”), la gran epopeya de Ferdowsi, aparece la célebre historia del gusano de Haftvad. Cuenta que una muchacha encontró un pequeño gusano dentro de una manzana mientras hilaba algodón. El animal creció milagrosamente produciendo una seda extraordinaria que hizo extraordinariamente rico a su padre, Haftvad. Gracias a aquella fortuna construyó una fortaleza prácticamente inexpugnable. El rey Ardashir I consiguió finalmente derrotarlo e introdujo metal fundido en el monstruo. Y, según una tradición recogida siglos después por Hamdollah Mostowfi, el gusano estalló (¡bam!) y así nació el nombre de la ciudad. Probablemente el gusano no fuera otra cosa que un gusano de seda, transformado por la imaginación popular en un ser prodigioso. Esta leyenda resulta........

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