El octubre que no fue
La experiencia histórica de los últimos años en Bolivia sugiere una transformación profunda en los mecanismos de protesta y movilización social. El levantamiento de la subvención al diésel y la posibilidad teórica de un nuevo ciclo de grandes disturbios sociales evocan inevitablemente el fantasma de octubre de 2003.
La figura se impone en la percepción social cada vez que algún inconveniente o conflicto rememora ese acontecimiento, fecha en que un alzamiento popular derrocó a Sánchez de Lozada; empero, aunque los octubres parecen ser de mal augurio, no significa que contengan presagios nefastos.
Todos los acontecimientos que terminaron forjando una idea catastrófica, casi como una premonición, fueron las resultantes de procesos que se gestaron en años de dinámicas confusas y contradictorias que correspondían al desarrollo de un modelo estatal conocido en la jerga sociológica como el “Estado del 52”.
Aunque el detonante fue la Guerra del gas como corolario de la Guerra del agua en Cochabamba, estos........
